Del libro de P. Argrate,
La Iglesia celebra a Jesucristo. Introduccin a la celebracin litrgica. San Pablo. Buenos Aires, 1994, pp. 177-205
(Traduccin portuguesa A Igreja celebra Jesus Cristo. Paulinas Sao Paulo 1997).

 

El Ciclo Pascual

 

Memorial de la pasin gloriosa
de Jesucristo, tu Hijo, nuestro Seor;
de su santa resurreccin
del lugar de los muertos
y de su admirable ascensin a los cielos.

 

En nuestro ao litrgico actual tenemos dos ciclos que resalen: el pascual y el de Navidad. Resaltan por su importancia y extensin. A primera vista notamos que esos dos ciclos, estn dotados de un tiempo de preparacin. Es decir la cuaresma respecto a la Pascua y el Adviento para la Navidad.

Ahora nos dedicaremos al Tiempo Pascual y su preparacin en la Cuaresma. Este tiempo tiene por ncleo, como todo el ao litrgico, la celebracin de la Pascua del Seor. Esta fiesta es preparada cuarenta das ( cuaresma) y prolongada otros cincuenta (tiempo pascual). Este tiempo pascual es dominado por la celebracin central de la vigilia pascual. Ella est siempre presente, anticipada, a lo largo de la cuaresma, y el tiempo pascual no es ms que ir, de algn modo, desmenuzando los aspectos del misterio pascual, misterio que es uno.

Cmo se lleg a esta forma actual que hemos descripto?

Partiendo del ncleo pascual original, que es el domingo, la iglesia empieza a celebrar el misterio pascual, de un modo especial, un domingo al ao. Al poco tiempo, dada la relevancia de la Pascua, se extiende su celebracin por siete semanas. Dos siglos despus ese da quincuagsimo, el ltimo da del tiempo pascual, se solemniza en la celebracin de Pentecosts, la presencia vivificante del Espritu en la Iglesia.

Al mismo tiempo la iglesia viendo los aspectos esenciales del misterio de Pascua, empieza a celebrar el triduo, los tres das sagrados, pascual. Se ve la Pascua como el misterio de "Cristo crucificado, sepultado y resucitado". Sin embargo es necesario antes de entrar en un anlisis detallado, subrayar la importancia que tiene el no fragmentar la unidad del misterio pascual. La liturgia no recuerda hechos pasados en una atmsfera del afectividad espiritual, sino que celebra un misterio que se hace actual.

Desde temprano la iglesia quiso prepararse para la celebracin del corazn de su fe con un tiempo de ayuno. Este va a empezar a extenderse hasta conformar la Cuaresma, los cuarenta das en que la iglesia se alista para las fiestas pascuales.

 

La vigilia pascual

 

El viernes y el sbado ayunaris completamente y no tomaris nada. Reunos, no durmis, velad toda la noche en oraciones, splicas, lectura de los profetas, del evangelio y de los salmos.. hasta las tres horas de la madrugada siguiente al sbado. entonces dejaris de ayunar ... Ofreced vuestros dones y luego comed, estad alegres, felices y contentos, pues el Mesas, prenda de vuestra resurreccin, ha resucitado. Ser para vosotros un ley eterna hasta el fin del mundo.

Este documento nos muestra como se celebraba la pascua antiguamente. Ayuno, reunin de la comunidad de creyentes, vigilia de oracin, lecturas del Antiguo y del Nuevo Testamento, celebracin de la eucarista, gapes fraternales en la alegra de Cristo resucitado, tales son los elementos fundamentales de la vigilia pascual.

Sin embargo nuestra celebracin actualmente presenta otros elementos. En esta vigilia dominada por una extensa y rica celebracin de la palabra la liturgia romana va a introducir el bautismo y la bendicin de la fuente bautismal hacia el siglo III, el uso del cirio pascual, precedido por la bendicin del fuego nuevo y la procesin de la luz.

Es decir ilumina la noche pascual con el simbolismo del agua, como novedad de vida que irrumpe con el misterio pascual, y la luz de Cristo brillando en las tinieblas. Pablo, en la carta a los romanos, ya haba mostrado la ntima conexin entre el bautismo y el misterio pascual: aquel nos injerta en este.

Qu noche ms adecuada en el ao para que aquellos que cuidadosamente se han preparado sean incorporados a Cristo y su iglesia?. Es claro que esto requiere para alcanzar su mxima expresin que el bautismo sea de adultos.

Sabemos de la importancia en las culturas antiguas de la luz. Resulta casi imposible para nosotros, acostumbrados a la electricidad, imaginarnos todas las resonancias que despertaba el tema de la luz. As un momento especial es aquel en que se enciende la luz para la noche. Un momento especial, lleno de evocaciones. Las tinieblas que empiezan a invadir y que, en alguna medida, amenazan la vida del hombre, son sofocadas por la proteccin de esa luz. Por ello constituye un momento de gozo. Es la hora del banquete con los amigos. Entre los judos marca el inicio del nuevo da y el viernes por la tarde solemnemente comienza la celebracin del sbado.

La liturgia cristiana se ha enriquecido por hermosos himnos de los cristianos que ven, en este fuego nuevo, la luz de Cristo. Esto se potencia ms an en la celebracin pascual.

Se va a consagrar a Dios esa luz que iluminar a la comunidad en la vigilia. Ya que en la tarde del jueves santo se haban apagado todas las lmparas. Era necesario encender un fuego nuevo. Ese fuego es rodeado de un rico simbolismo. Se encender el cirio, signo del Seor resucitado, que guiar a la comunidad en procesin ingresando al lugar de la celebracin. El cirio es celebrado por la potica y gozosa accin de gracias cantada por el dicono . Este es el origen del pregn pascual, el Exsultet, originario del siglo IV.

Esta noche est situada en el quicio del misterio de salvacin. El da del Seor es al mismo tiempo el tercer da del triduo pascual y el primer da de la cincuentena subsiguiente.

l celebra "sacramentalmente" el misterio de la salvacin y, al evocar la muerte y la resurreccin de Cristo, actualiza su eficacia misteriosa.

Esta noche es la madre de todas las santas vigilias.

Esta noche, segn antiqusima tradicin, es noche de vela ante el Seor (Ex 12, 42), de tal modo que, teniendo presente la recomendacin del evangelio ( Lc 12, 35 ss), las lmparas estn encendidas en las manos de los fieles, para que se asemejen a los hombres que esperan que retorne el Seor, y as, cuando venga, los encuentre vigilantes y los haga sentar a su mesa.

 

Recuerdo del xodo del pueblo de la antigua alianza, de la muerte y de la resurreccin del Seor, presencia de Cristo resucitado en la asamblea del pueblo de la nueva alianza por medio de los sacramentos de la iniciacin cristiana, espera de su retorno, que durante largo tiempo se crey que tendra lugar precisamente en la noche de Pascua, tal es el contenido de la vigilia santa. El Exsultet evoca sucesivamente todos estos aspectos.

En la seccin histrica hemos visto la fuerte involucin que la liturgia empieza a sufrir a partir del siglo VII. Esto se constata de un modo especial respecto a la vigilia pascual.Toda la riqueza simblica de la que haba sido dotada queda anulada al anticiparse su celebracin a las dos de la tarde del sbado. Smese a esto que en el siglo XVI Po V prohibe celebrar la eucarista por la tarde (prohibicin que dur hasta nuestro siglo).Se haba falseado el quicio del ao litrgico.

El movimiento litrgico hizo de la restauracin de la vigilia uno de sus propsitos. La restauracin lleg en 1951.

 

 

Celebracin de la noche santa:

 

Qu noche tan dichosa
en la que se une el cielo con la tierra,
lo humano y lo divino

La estructura de la vigilia pascual consta de cuatro momentos: la liturgia del fuego y de la luz, la liturgia de la palabra, la liturgia bautismal y, finalmente, la liturgia eucarstica.

 

1. el fuego nuevo y el cirio pascual

La bendicin del fuego y del cirio comporta un simbolismo llamativo, en el cual Cristo, aparece como el Seor del tiempo.

Cristo, ayer y hoy
principio y fin
alfa
y omega.
Suyo es el tiempo
y la eternidad.
A l la gloria y el poder
por los siglos de los siglos

La liturgia bizantina canta:

Venid, tomad luz de la luz sin ocaso y glorificad a Cristo que resucit de entre los muertos.

A continuacin el pueblo en procesin sigue la columna de fuego y luz, como lo hizo Israel en el desierto, en pos de la tierra prometida. Durante esa marcha tenemos la aclamacin del dicono "La luz de Cristo" o el comienzo de ese hermoso himno vespertino primitivo:

Luz gozosa de la santa gloria
del Padre celeste e inmortal,
santo y feliz Jesucristo.

En la iglesia el dicono entona el pregn pascual. Este consta de dos partes. La primera es una invitacin a la alegra,

Exulten por fin los coros de los ngeles,
exulten las jerarquas del cielo,
y por la victoria del Rey tan poderoso
que las trompetas anuncien la salvacin.
Goce tambin la tierra,
inundada de tanta claridad,
y que, radiante con el fulgor del Rey eterno,
se sienta libre de la tiniebla
que cubra el orbe entero.
Algrese tambin nuestra madre la Iglesia,
revestida de luz tan brillante;
resuene este templo con las aclamaciones del pueblo...

La segunda parte es una accin de gracias.

Porque estas son las fiestas de Pascua,
en las que se inmola el verdadero Cordero,
cuya sangre consagra las puertas de los fieles.
Esta es la noche en que sacaste de Egipto
a los israelitas, nuestros padres,
y los hiciste pasar a pie el mar Rojo.
Esta es la noche en que la columna de fuego
esclareci las tinieblas del pecado.
Esta es la noche
en la que, por toda la tierra,
los que confiesan su fe en Cristo
son arrancados de los vicios del mundo
y de la oscuridad del pecado,
son restituidos a la gracia
y son agregados a los santos.
Esta es la noche en que,
rotas las cadenas de la muerte,
Cristo asciende victorioso del abismo.
De qu nos servira haber nacido
si no hubiramos sido rescatados?
Que asombroso beneficio de tu amor por nosotros!
Qu incomparable ternura y caridad!
Para rescatar al esclavo, entregaste al Hijo!
Necesario fue el pecado de Adn,
que ha sido borrado por la muerte de Cristo.
Feliz la culpa que mereci tal Redentor!
Qu noche tan dichosa!
Slo ella conoci el momento
en que Cristo resucit de entre los muertos.
Esta es la noche de la que estaba escrito:
"Ser la noche clara como el da,
la noche iluminada por mi gozo".

Y as, esta noche santa
ahuyenta los pecados,
lava las culpas,
devuelve la inocencia a los cados,
la alegra a los tristes,
expulsa el odio, trae la concordia,
doblega a los poderosos...

Qu noche tan dichosa
en la que se une el cielo con la tierra,
lo humano y lo divino
Te rogamos, Seor, que este cirio,
consagrado a tu nombre,
arda sin apagarse
para destruir la oscuridad de esta noche,
y, como ofrenda agradable,
se asocie a las lumbreras del cielo.

Que el lucero matinal lo encuentre ardiendo,
ese lucero que no conoce ocaso
y es Cristo, tu Hijo resucitado,
que, al salir del sepulcro,
brilla sereno para el linaje humano,
y vive y reina glorioso
por los siglos de los siglos

No bastara todo un libro para un anlisis del Exsultet, que hemos presentado parcialmente. Digamos tan slo que con un lirismo exuberante presenta toda la teologa bblica y patrstica de la Pascua: en Cristo se actualiza toda la historia de salvacin y la misma pascua hebrea. En l hemos sido redimidos y regenerados. El himno se cierra con la espera escatolgica del Seor (Kyrios-cirio).

 

2. la liturgia de la palabra:

En primer lugar digamos que las lecturas no tienen principalmente un fin didctico, sino que ellas son, ante todo, una actualizacin a la luz de Cristo. Ello no impide que nos hallemos ante un fondo catequtico universal que arraiga en la tradicin juda. Segn el Targum palestino, los judos conmemoraban durante la noche de Pascua el recuerdo de "cuatro noches": las de la creacin del mundo, del sacrificio de Abraham, del xodo y de la venida del Mesas. Las lecturas veterotestamentarias de la vigilia pascual de los cristianos empiezan precisamente por los relatos de la creacin, del sacrificio de Abraham y del paso del mar Rojo, seguidos de un texto escatolgico del libro de Isaas (Is. 54, 5- 14). Luego siguen tres lecturas ms directamente orientadas hacia la celebracin del bautismo. La lectura del Apstol tambin es bautismal (Rom 6, 3- 11), y finalmente viene el relato del descubrimiento del sepulcro vaco por las mujeres que llevan los perfumes y el anuncio que reciben del ngel: "Ha resucitado". Cada lectura del Antiguo Testamento es seguida de un salmo o de un cntico, como un eco de la misma, y luego viene la oracin sacerdotal conclusiva. Queremos destacar la oraciones correspondientes a la primera y sptima lecturas. En aquella se muestra la pascua del Seor como una nueva creacin, pero de mayor grandeza an que la primera. En la oracin a la sptima lectura la Iglesia es denominada sacramento de la nueva alianza. Es una de las concepciones centrales de la teologa patrstica recuperada por el Concilio Vaticano II. El paso del antiguo testamento al nuevo se realiza en el canto del Gloria in excelsis, mientras repican las campanas. El Gloria es el canto pascual por excelencia de los cristianos.

 

3. la liturgia bautismal

La comunidad marcha hacia la fuente bautismal y, tras la invocacin a los santos, se bendice el agua bautismal. Esta bendicin es un autntico memorial en que se recuerda el lugar del agua en la obra salvfica de Dios: en la creacin, el diluvio, el Mar Rojo, el Jordn, la cruz y finalmente en el mandato de bautizar, concluyendo en esta oracin.

Mira ahora a tu Iglesia en oracin y abre para ella la fuente del bautismo. Que esta agua reciba, por el Espritu Santo, la gracia de tu Unignito, para que el hombre, creado a tu imagen y limpio en el bautismo, muera al hombre viejo y renazca, como nio, a nueva vida por el agua y el Espritu.

La temtica se centra en la exuberancia de vida que brota de la Pascua. Esto era representado en los antiguos baptisterios paleocristianos, en los que abundaban las plantas y animales paradisacos.

Durante la aspersin del pueblo se canta una antfona que refiere al agua que brota del costado del templo (el costado abierto del Seor en la cruz) y que trae la vida.

El rito de introducir el cirio, smbolo de Cristo, en el agua es profundamente significativo resaltando, como lo haca Pablo, la ntima conexin de los misterios cristianos con el misterio pascual del Seor.

 

4. la liturgia eucarstica

Conviene que el pan y el vino sean llevados por los nefitos adultos, por aquellos que han recibido el bautismo y la confirmacin. Mientras la oracin de las ofrendas hace referencia a la vida nueva que nace de los sacramentos, la antfona de comunin presenta nuevamente a Cristo como realizacin de la pascua hebrea:

Ha sido inmolada nuestra vctima pascual: Cristo. As pues, celebremos la Pascua con los panes cimos de la sinceridad y la verdad. Aleluya.

Finalmente, la oracin final manifiesta la caridad como "el" fruto de la celebracin pascual.

La vigilia pascual en el rito bizantino:

Levntate y brilla, que ha llegado tu luz
y la gloria del Seor ha amanecido sobre ti

En Bizancio la vigilia monstica cotidiana se enriqueca con ritos y cantos que convirtieron dicho oficio en el ms popular y hermoso del ao. Tenemos la vigilia anticipada a la maana del sbado santo. Hemos podido participar en esta celebracin, en la cual hay un rito muy elocuente: el obispo ingresa a la nave arrojando hojas verdes por toda la iglesia. As simboliza la vida nueva que brota de la resurreccin de Cristo.

La vigilia nocturna empieza con el encencido de las velas y la procesin exterior, terminando con la lectura del evangelio de la resurreccin. Sigue el oficio habitual de la vigilia y el de la maana, al final del cual se besa el evangeliario y se intercambia el sculo pascual:

-Cristo ha resucitado
- S, ha resucitado verdaderamente.

Este ser el saludo de todos los cristianos orientales al encontrarse, durante el tiempo pascual.

Luego viene la lectura del sermn atribuido a san Juan Crisstomo.

Que nadie se lamente por su pobreza: pues apareci nuestro reino comn. Que nadie se duela de su pecado, pues el perdn surgi del sepulcro...Cristo ha resucitado y los demonios han cado. Cristo ha resucitado y los ngeles estn llenos de alegra. Cristo ha resucitado y seorea la vida. Cristo ha resucitado y ya no hay un muerto en la tumba. Pues Cristo resucitado de entre los muertos es la primicia de los difuntos.

A la plegaria conclusiva del oficio matutino sigue la eucarista segn la liturgia de san Juan Crisstomo.

Tambin hemos podido participar en esta celebracin. Actualmente los fieles se renen en el atrio esperando la medianoche. Entonces, entre el repicar de las campanas, todos entonan un estribillo que va a atravesar toda la noche:

Cristo resucit de entre los muertos
y muriendo enga a la muerte
y a los que yacan en los sepulcros
les concedi la vida

La celebracin eucarstica sigue a continuacin, culminando en la proclamacin evanglica del prlogo de san Juan.

 

El triduo pascual

Ayer fui consepultado contigo, Cristo,
hoy me conlevanto contigo que resucitas.
Concrucificado contigo ayer,
Conglorifcame, Salvador, en tu reino.

La expresin "triduo pascual" no es anterior a los aos 1930. Pero a fines del siglo IV san Ambrosio hablaba del triduum sacrum en que Cristo "padeci, descans y resucit" Poco despus san Agustn evocaba el sagradsimo triduo del crucificado, sepultado y resucitado. Cuando san Len Magno hable, en la noche santa, de la festividad pascual, del sacramento pascual, asistiremos al estallido y fragmentacin de la celebracin mistrica de la Pascua.

Hasta entonces la celebracin pascual era concentrada en su integralidad en la vigilia pascual. Los viernes haba reunin con o sin eucarista. Ahora se organiza el viernes del ayuno pascual una celebracin, fundamentalmente de la Palabra, en torno a la pasin del Seor. Pronto apareceran la misa del jueves pro la tarde de la cena del Seor y la segunda misa del domingo de Pascua, y luego las vsperas pascuales conclusivas del triduo.Hay un movimiento de acentuacin de los diversos momentos del misterio pascual.

El triduo pascual , una vez ms, tiene sus races en la liturgia de la Iglesia de Jerusaln. Esa iglesia tiende a representar en el lugar bblico los acontecimientos del misterio pascual. Ese afn de representacin lleva a distinguir sus distintos aspectos. Esto no es peligroso si se sigue contemplando la unidad del misterio pascual. Pero, con el tiempo, esa conciencia de unidad se va a perder, fragmentando as el centro del tiempo litrgico.

 

El jueves santo tiene la misa de la cena del Seor ya en el s. IV, atestiguada en Jerusaln por Egeria. Ese da se celebraban dos misas. Actualmente tenemos el jueves al atardecer la misa de la cena del Seor. La liturgia se centra en ese acontecimiento, mostrndolo como un "lugar" de caridad (el Evangelio y el rito del "mandato" o lavatorio de pies), actualizacin de la celebracin de la pascua juda (primera lectura), institucin de la eucarista (segunda lectura). Hay que destacar la bsqueda de expresar la unidad del misterio pascual. Esto se refleja en la antfona de entrada:

Nosotros hemos de gloriarnos en la cruz de nuestro Seor Jesucristo: en l est nuestra salvacin, vida y resurreccin, l nos ha salvado y libertado

Esta pieza nos anticipa ya la unidad del misterio de la cruz y resurreccin. El mismo matiz de pascua como liberacin domina la liturgia de las horas desde la antfona de entrada .

El viernes santo: Eteria, esa peregrina del siglo IV que nos describe las costumbres de la iglesia de Jerusaln, nos testimonia que se trataba de una jornada dedicada ntegramente a la oracin itinerante, recorriendo los lugares de Jess. En Roma en el siglo VII ya tenemos nuestra celebracin: se expone la cruz sobre el altar, luego hay una liturgia de la palabra, se distribuye el cuerpo y sangre reservados de la misa del da anterior. Finalmente se venera y besa la cruz. Es la estructura de nuestra celebracin de la pasin. En los pases francos posteriormente se introduce la oracin de los fieles. A partir del s. XIII se produce una modificacin importante: slo comulga el sacerdote celebrante. Esto ser as hasta 1955.

Durante la edad media se va produciendo la anticipacin progresiva de la celebracin. En el siglo XVI sta qued fijada en la maana. La reforma litrgica volvi a situarla a la tarde.

La celebracin actual consta de la liturgia de la palabra, la oracin universal de los fieles, la adoracin de la cruz y , finalmente, la comunin. En esta celebracin actual la oracin refiere al misterio pascual, instaurado por la sangre de Cristo, que borra el antiguo pecado de Adn. Las lecturas son dominadas por la pasin del Seor, que, libremente, se entrega a ella (evangelio), mostrada como obediencia filial (segunda lectura) y prefigurada por el siervo sufriente (primera lectura). Esta ltima sin embargo nos abre a la totalidad del misterio pascual, en cuanto que vislumbra la glorificacin final.

Por eso le dar una parte entre los grandes,
con los poderosos tendr parte en los despojos;
porque expuso su vida a la muerte y fue contado entre los pecadores,
y l tom el pecado de muchos
e intercedi por los pecadores.

La oracin universal o de los fieles actual es testigo de la liturgia romana primitiva. Su estructura es la siguiente: se propone la intencin, se ora en silencio y, finalmente, el presidente engloba esta oracin silenciosa en una oracin colecta. Podemos ver en esta oracin el paradigma de la oracin de los fieles dominical. Es el modelo de una iglesia verdaderamente catlica, abierta a la universalidad de las necesidades de los hombres. El orden en esta oracin es el siguiente: se suplica por la iglesia (pidiendo su unidad y perseverancia en la fe), el papa, los ministros y los fieles, los catecmenos (quienes van a ser iniciados en los misterios cristianos durante la vigilia pascual), la unidad de los cristianos, los judos, los no cristianos, los que no creen en Dios, los gobernantes y, finalmente, los atribulados.

 

Un momento muy querido por la devocin de los cristianos es la adoracin de la cruz. Evidentemente este rito muy antiguo surgi en Jerusaln. La cruz es mostrada y, posteriormente, se la venera. La liturgia gusta jugar entre el rbol de la cruz y el del paraso. Cristo aparece a lo largo de todo el triduo como la contrafigura de Adn. ste est continuamente en el trasfondo de la liturgia de estos das. Mientras el pueblo marcha en procesin para la adoracin, el coro entona primero los llamados "improperios". stos presentan, patticamente, la paradoja del amor divino a lo largo de la historia de salvacin y el rechazo de su pueblo en la pasin.

Pueblo mo! qu te he hecho,
en qu te he ofendido?
Respndeme.
Yo te saqu de Egipto;
t preparaste una cruz
para tu salvador...
Santo Dios.
Santo y fuerte
Santo e inmortal,
ten piedad de nosotros...

Luego contina con un hermoso himno a la cruz, cuya antfona canta

Oh cruz fiel, rbol nico en nobleza!
Jams el bosque dio mejor tributo
en hoja, en flor y en fruto.
Dulces clavos! Dulce rbol donde la Vida empieza
con un peso tan dulce en su corteza!

La cruz nos ha abierto, nuevamente, las puertas del paraso.

En la comunin la unidad del misterio pascual y la perspectiva de la resurreccin se manifiestan en la oracin ("...que nos has renovado con la gloriosa muerte y resurreccin de Jesucristo...") y en la oracin sobre el pueblo ("...este pueblo, que ha celebrado la muerte de tu Hijo con la esperanza de su santa resurreccin"). En lugar del responsorio en la liturgia de las horas se canta el himno de Filipenses, en el cual la pasin est transida ya por el misterio de la resurreccin:

Cristo, por nosotros, se someti incluso a la muerte,
y una muerte de cruz.

Desde el sbado se le agrega

por eso Dios lo exalt sobre todo
y le concedi el "Nombre-sobre-todo-nombre".

Toda la celebracin del triduo, como hemos visto, est tensa hacia la vigilia pascual.

 

El sbado santo

El Dios hecho hombre se ha dormido y ha despertado a los que dorman desde hace siglos.

En los primeros siglos este da hay ayuno absoluto en espera de la celebracin. Luego se introdujo la "devolucin del smbolo" de los catecmenos. Por ese rito stos muestran haber aprendido el smbolo de fe de la iglesia (el Credo).

Has santificado hoy la semana
que antes bendijiste por el descanso de las obras,
transformas y renuevas todo guardando el sbado, Salvador mo...

El gran sbado es el descanso de Jess en el sepulcro y tambin su descenso a los infiernos, su misterioso encuentro con cuantos esperaban que se abrieran las puertas del cielo. Es da de recogimiento en la paz y en la espera. Es el misterio del Seor muerto:

El Seor de todo es visto como muerto,
y es colocado en una tumba nueva
el que ha vaciado los sepulcros de sus muertp [mL 9l=J%aB`}a}b}c}g}h}i}j}k}l}m}n}o}p}q}r}s}t}u}v}w}x}y}z}{}|}}}~}}}}}}}}}}}}}}}}}}}}}}}}}}}~~~~~~~~~~~~ ~!~"~#~$~%~&~'~(~)~*~+~,~-~.~/~0~1~2~3~4~5~6~7~9~:~<~=~>~?~@~A~B~C~D~E~F~G~H~I~J~~CH== == ==(=h=軪=h=h=2=Ј=8諙=Ы===pp=Z=<h =(P= =P== = ಪ==(==P=,=ЁQH==H=Ȋ==Ј=4=艫=إ=DKDKHKܭK8=88 =0=|0==UV2W20! R=?! R===0==ػ=Ȋ======L== =@=`============豪==x=ಪ=p========X==ء==X==H=Я=䯙=====0=8ó=b`==m =o<ȁ===P=8=T=ȁ=`|<p=2=x=x===ЁQ|lXH8 =p.XClXH= =8= = =x=gl QddBQn<(=!=Ȋ=8=========P=Џ==p=`==T=׳= ==; ?jL 9lj;Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y>Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y? Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y?Y@Y@Y@Y_HYUYUYUYUH,, ,, ,,hn/ Tanque de Combhide 200 Lts053946,,,,pD de 8 ,x*erroh ,(P , ,P2~,,~, ,o. Pastilla de frenos P/ Camion IVECO DAILY 35-10062786OTFlexible de Freno Trasero P/ Camion IVECO DAILY 35-10062796 ,0,Meta|0,,UVe 2U20g]=?g]=,,0, ,., , ,,vade, ,L, , ,@ ,` , , , , , , Tra0~,0~,,,,.~,1~,-~,x/~,2~,p0~,-~,1~,,~,.~,2~,/~,!~,X!~,!~,!~,"~,X"~,"~,H,,,,,,,0,8, x M` ,,m ,x*,,,P ,8 ,T ,,`x*p,2,DIRuleman de Maza Trasera P/ MB 1722 (33116)062826@|lXH8 50p.0;@rague P/ AGR266;@ ,8 , , ,x,\@ la N 6000540ddBx*(,!90 gValvula de C, ,8 ,stol,,,0540,,,,,P ,iltr,,p ,P/ F`,,T ,(PH- ,,            ! " $ & ( )  * + ,       # -  . /   0  %  ' 1      2 3 4 5 6 7 8 9 ; < = > A D E F H I @ : J K L C M ? N O B G P Q R T V W S X U Y Z [ \ ]^_`abcdefghijklmnopqrstuvwxyz{|}~                                            ٰ ڰ ۰ ܰ ݰ                      !=0#Fxk& @}7pcDV^IZg<MQ3/*"tf? |oH;.!Ub zm`L2%YeK>1sS9,B(i\5rv z m ` S F 9 ,    v i \ O B 5 (     r e X K > 1 $  { n a T G : -   w j ] P C 6 )    sfYL?2% |obUH;.!xk^QD7*tgZM@3& }pcVI</"yl_RE8+h[NA4' ~qdWyl_RE8+uh[NA4' $ {naTG:- wj]PC6)u=    ~qdWJ = 0# #Jz0 m`:I JL 9l'J7"2&w"r#r{{{{{{{{{{ {!{"{#{${%{&{'{({){*{+{,{-{.{/{0{1{2{3{4{5{6{7{8{9{:{;{<{={>{?{@{A{B{C{D{E{F{K{\{^{`{xz|z}z~zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz{k{l{ m{o{p{q{r{s{t{u{v{w{x{y{z{{{|{}{~{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{||2|3|4|5|6|7|9|:|;|=|>|@|B|E|F|H|K|M|P|R|e|g|q|s|t|v|x|y|z|{|||}|~||||||||||||||||||{{|||||||||||||||||||||||||||||r|||||||||||||||||||||||||סססס١١١١١١١١١١١ءءءءءء١١١١١١١١١١١١١١١١١١١١١١١١١١١١١١١١١١֡֡֡֡֡֡֡֡֡֡֡١֡֡١֡֡ ֡ ֡ ֡ ֡ ֡֡֡֡֡֡֡֡֡֡֡֡֡֡֡֡֡֡֡ ֡!֡"֡#֡$֡%١&֡'֡(֡)֡*֡+֡,֡-֡.֡/֡0֡1֡2֡3֡4֡5ס6ס7ס8ס9ס:ס;ס<ס=ס>ס?ס@סAסBסCסDסEסF١GסHסIסJסKסLסMסNסOסPסQסRסSסTءUءVءWءXءYءZء[ء\ء]ء^ء_ء`ءaءbءcءdءeءfءgءhءiءjءkءlءmءnءoءpءqءrءsءtءuءvءwءxءyءzء{ء|ء}ء~ءءءءءءءءءءءءءءءءءءءءءءءءءءءءءءءءءաաաաա١ڡڡڡաԡh֡֡5? T P C 6 )    a    G   naTG:- wj]PC6)+uhNA ~q4WJ=0'#  [    d =0# zm`SF9,vi\OB5(reXK>1$ {^t& MZ}pcVI<3/"@gyl_RE8sfYL?2% |obUH;.!xk^QD7*tgZM@3& }pcVI</"yl_RE8+~qdWJ z m ` S F 9 ,    v i \ O B 5 (     r e X K > 1 $ uh[NA4' ~qdWJ=0# zmsfYL?2% |obUH;.!xkQD7*<=>?@ABCDEFGHIJKLMNOPQRSTUVWXZ[\]`afij